El uso de los dermocorticoides

Los dermocorticoides son un tipo de medicamento que lleva empleándose como tratamiento local de distintas afecciones dermatológicas desde la década de 1950. Se trata de cremas, pomadas o lociones que contienen cortisona.

Los dermocorticoides son unas cremas a base de cortisona que se emplean por su poder antiinflamatorio en la piel.

¿Por qué utilizar dermocorticoides?

Son esenciales ya que solo con ellos puede reducirse progresivamente la inflamación (extinción de los fenómenos agudos) y todos los signos que la acompañan:

  • Disminución de las lesiones rojas y exudativas
  • Disminución del enrojecimiento y la hinchazón
  • Disminución de las placas de engrosamiento

Inflamación

¿Cuando el uso de dermocorticoides?

  • Efectuar 1 aplicación al día, de preferencia por la noche
  • Volver a aplicar el dermocorticoide en cuanto reaparezcan las rojeces

¿Cómo emplearlos?

Aplicar el dermocorticoide exclusivamente en las zonas inflamatorias, rebosando un poco, en cuanto aparezcan las lesiones.

¿Cuánta cantidad?

Tanto en los adultos como en los niños y bebés a partir de 3 meses, con el fin de precisar mejor la cantidad de crema que debe aplicarse en una superficie dada, podemos utilizar como unidad de medida la falangeta.

dosage des dermocorticoides pour traiter l'eczema atopique

La unidad falangeta equivale a la cantidad de crema depositada formando un trazo continuo a lo largo de la última falange del índice de un adulto. Con esta cantidad puede tratarse una superficie de piel correspondiente a las 2 manos de un adulto (esto es, aproximadamente 250-300 cm2). Una unidad falangeta equivale a 0,5 g de producto. Un tubo de 30 gramos contiene 60 unidades falangetas.

Cuando se tratan grandes superficies, es necesario llevar un control del número de tubos empleados.

Se recomienda aplicar el producto de forma espaciada y a continuación extenderlo realizando un ligero masaje hasta su total absorción.

¿Cómo hacer un buen uso de los dermocorticoides?

  1. Seguir los consejos de su médico
  • En función de la localización de las placas rojas y de su aspecto, seco o exudativo, el médico recetará una crema, una pomada o una loción
  • En función de la intensidad de las placas, mandará un dermocorticoide más o menos fuerte.
  1. Aplicarse bien la dosis adecuada, tomándose el tiempo necesario.
  • Ponerse los dermocorticoides en cuanto aparezcan las rojeces y hasta que hayan desaparecido por completo (de media, suelen emplearse durante 1-2 semanas)
  • Aplicar un cantidad suficiente: emplear la dosis adecuada siguiendo la regla de la falangeta (ver arriba): una dosis de crema en la última falange del dedo índice corresponde a un área de enrojecimiento equivalente a sus 2 palmas de las manos.

Deben respetarse algunas normas

  • Efectuar 1 aplicación al día, de preferencia por la noche (excepto en el caso de los bebés, a quienes debe aplicarse el corticoide por la mañana bajo las capas, para que no se produzca maceración durante la noche)
  • No aplicar dermocorticoides en la cara sin consultar con el médico
  • Detener completamente la aplicación de un día para otro cuando las rojeces desaparezcan por completo y, en caso de que reaparezcan, volver a aplicar inmediatamente los dermocorticoides en bastante cantidad
  • No aplicar dermocorticoides si hay una exudación ligeramente amarillenta que puede indicar una infección

¿Hay efectos secundarios?

Sí, pueden aparecer efectos secundarios en la piel, pero solamente cuando no se utilizan como es debido: por ejemplo, si se emplea un corticoide inadecuado o se aplica durante demasiado tiempo.

Efectos secundarios en la piel:

  • atrofia cutánea
  • estrías
  • trastornos de la pigmentación
  • pequeños vasos aparentes
  • acné en la cara
  • hipertricosis
  • superinfecciones bacterianas, virales, fúngicas.

La penetración de los dermocorticoides a través de la piel es muy baja y no tiene ninguna consecuencia general cuando se emplean en las dosis recomendadas y durante cortos períodos de tiempo (por eso es importante aplicar la dosis adecuada que resultará eficaz en 2-3 semanas). Por el contrario, al emplear una dosis insuficiente se corre el riesgo de hacer que la patología se vuelva crónica. Por supuesto, si los dermocorticoides se aplican en una superficie grande en niños muy pequeños durante mucho tiempo (atención al uso inadecuado), se recomienda realizar un seguimiento periódico de la curva de peso en el pediatra. Del mismo modo, los efectos secundarios (aparición de pequeños vasos, afinamiento de la piel, despigmentación) solo aparecen con el uso prolongado (y especialmente con los DC fuertes). Con todo, si sigue teniendo preguntas o dudas en cuanto al uso de los dermocorticoides, puede consultar con su médico, su dermatólogo o farmacéutico.

A menudo suelen meterse los dermocorticoides con los corticoides por vía oral en el mismo saco; hay muchos pacientes y padres que tienen miedo de recurrir a los corticoides. Si tiene alguna duda, póngase en contacto con su médico o dermatólogo para tratar estas cuestiones.

¿Su hijo tiene eccema atópico? Enséñele esta película de dibujos animados en donde se explica cómo aplicar su dermocorticoide.